El mediodía fue un brunch muy chill y con buena atmósfera, principalmente con constructores a largo plazo que están profundamente involucrados en la industria. En las mesas redondas de la tarde, me sorprendió ver, a pesar de la situación del mercado tan deprimente, a varios nuevos amigos de la industria de la generación post-05, llenos de curiosidad. Además, aprendí muchas nuevas ideas y perspectivas sobre la industria de ellos. El significado de los eventos presenciales radica en esto: estar arraigado más profundamente en el suelo, al mismo tiempo que se extiende una visión más amplia, rompiendo el capullo propio.