La roca detrás del curling olímpico Hay algo que la mayoría de los espectadores casuales nunca se da cuenta sobre el curling olímpico. A nivel más alto, cada piedra utilizada en la competición proviene de la misma pequeña isla deshabitada frente a la costa de Escocia. No solo roca similar. La misma fuente exacta. Cada piedra de curling comienza como granito extraído de Ailsa Craig, una antigua formación volcánica. El granito que se encuentra allí es excepcionalmente denso y altamente resistente a la absorción de agua. Esto es crucial porque las piedras de curling experimentan impactos pesados repetidos y una constante exposición al hielo que se derrite y se vuelve a congelar. Si el agua penetra en la piedra y luego se congela, puede crear fracturas microscópicas que alteran el rendimiento. A niveles de élite, incluso la más pequeña variación puede influir en el resultado. Los fabricantes utilizan dos tipos específicos de granito de la isla. Una variedad más dura forma el cuerpo principal de la piedra para soportar colisiones. Un granito más raro y de grano más fino conocido como Blue Hone se utiliza para la banda de rodadura estrecha que hace contacto con el hielo. Esa superficie determina cómo se mueve y se curva la piedra. Cualquier variación en el material afectaría cómo se juega el deporte. La isla en sí rara vez se menciona durante las transmisiones, sin embargo, sigue siendo una presencia constante en cada partido olímpico. Cada tiro preciso y cada fallo estrecho comienza con una piedra moldeada de la misma fuente remota. Mantente conectado, Sigue a Gandalv @Microinteracti1