Nadie tiene derecho a trabajar en el DOJ. Debes estar dispuesto a dejar de lado agendas personales y vendettas para avanzar en las prioridades del Presidente y servir al pueblo estadounidense. El antimonopolio del DOJ continuará protegiendo a los consumidores y se convertirá en un defensor aún más fuerte de la dinámica de mercado justa. ¡La competitividad estadounidense prosperará!