Hemos pasado años observando cómo se lanzan tokens sin pensar en quién los atrapa al otro lado. El capital de riesgo está aprendiendo lentamente; invertir no se trata solo de creer en el potencial, se trata de la responsabilidad hacia el mercado que sigue. Porque si nadie quiere mantenerlo una vez que está en vivo, ¿alguna vez fue valioso en primer lugar? La valoración sin convicción no es estrategia. Es ruido.