La Corte Suprema defendió la Constitución al rechazar el uso de poderes de "emergencia" para imponer impuestos. Los aranceles son impuestos y el poder para declararlos pertenece al Congreso. Esto va más allá de este caso. Ninguna administración futura, incluida una socialista, puede usar poderes de "emergencia" para eludir al Congreso y gravar por decreto.