Realmente creo que cuando tienes una relación especial con Dios, él crea un escudo de protección. Hay personas que realmente no te ven. Piensas que te están ignorando, que eres un paria, pero el velo de Dios no permite que el enemigo te vea. Así que cuando te pasan por alto, recibiendo la menor atención, agradece a Dios, porque esa es su protección.