Queridos compatriotas, ahora nos encontramos en una etapa muy crítica de nuestra lucha final. Les pido que adquieran sus necesidades esenciales lo antes posible, y por su seguridad, abandonen las calles y permanezcan en sus hogares. Sigan en huelga y no se presenten a trabajar. Para mostrar su unidad, continúen con los gritos nocturnos con fuerza. A las fuerzas militares y policiales: esta es la última oportunidad para que se separen de las fuerzas represivas y se unan al pueblo. Estén atentos a mi llamado final.