Hace 5 años no tenía nada claro. Simplemente me negué a rendirme. Eso es todo. Ese es el secreto completo. No el más inteligente. No el más conectado. No el más afortunado. Solo el que seguía apareciendo cuando todos los demás se rendían. Sigue adelante. El mercado recompensa la paciencia más que la inteligencia.