En 1968, Finlandia prohibió la educación con fines de lucro; las pocas escuelas privadas que existen en Finlandia tienen que reinvertir cualquier beneficio que obtengan o devolverlo a los padres. Ha estado en el Top 3 en educación durante los últimos 20 años. No debería haber lucro en la educación ni en la atención sanitaria.