Investigadores surcoreanos construyeron un robot delgado como papel que se desliza a través de huecos de 3 mm y levanta 70 veces (!) su peso. La "lámina" robótica flexible imita la miosina, la proteína que impulsa las contracciones musculares en tu cuerpo. Dentro de la lámina hay docenas de cámaras de aire microscópicas apiladas en capas. Cuando el aire fluye a través de ellas en una secuencia específica, los pequeños pies se mueven como músculos empujando y regresando. Cada pie repite un simple movimiento de empujar y regresar, permitiendo que el robot recorra largas distancias con pequeños movimientos. En las demostraciones, navegó a través de un tubo con solo 3 milímetros de espacio libre mientras llevaba una cámara 23 veces más pesada que él mismo. El equipo también lo acopló a un agarre estándar de 2 dedos, dándole instantáneamente la capacidad de rotar y reposicionar objetos en el aire sin mover el brazo. Un día, esto podría usarse en cirugía mínimamente invasiva, permitiendo que los robots naveguen a través de los pasajes más pequeños del cuerpo.