Desde el ataque en la Sinagoga del Templo Israel en Michigan hasta la tragedia en la Universidad Old Dominion, los eventos de hoy nos recuerdan la importancia de proteger nuestras comunidades. Debemos mantenernos vigilantes, financiar el DHS y asegurar que nuestros profesionales de la ley y de la seguridad nacional tengan las herramientas para mantener a los estadounidenses a salvo. Sobre todo, debemos permanecer unidos contra la violencia y el odio y reafirmar nuestro compromiso de defender nuestras comunidades en todo el país.