La derecha no tiene miedo de usar el poder político. Las deportaciones masivas tienen un 60% de aprobación y se detuvieron porque perjudicaban la economía. La guerra de Irán, que tiene un 25% de aprobación, fue autorizada a pesar de que tiene el potencial de aplastar la economía mundial. No se trata de miedo a usar el poder, se trata de para quién deciden usarlo.