El Consejo de Seguridad está haciendo el trabajo que necesita hacer: responsabilizando a los actores maliciosos. El programa de enriquecimiento nuclear de Irán es ilegal y una amenaza para el pueblo estadounidense. Todos los Estados miembros deben cumplir con las sanciones de la ONU contra Irán, que fueron reimpuestas cuando ocurrió el restablecimiento.