Cada panel de vidrio a tu alrededor. 🪟 Cada ventana. Cada pantalla de teléfono. Cada parabrisas de coche. Cada rascacielos.🇬🇧 Todos hechos de la misma manera. Todos utilizando el mismo proceso. Inventado en un fregadero de cocina en Lancashire. Su nombre era Sir Alastair Pilkington. Ni siquiera estaba relacionado con la empresa de vidrio. Simplemente compartía el nombre y se casó con la familia. En 1952 estaba lavando los platos en casa. Observó cómo la grasa flotaba en el agua. Perfectamente plana. Sin perturbar. Y pensó: ¿y si el vidrio fundido pudiera hacer eso? Antes de este momento, el vidrio plano se había fabricado de la misma manera durante trescientos años. 😰 Se derretía arena. Se vertía en láminas. Luego se molía. Y se pulía. A mano. Durante horas. Un tercio de cada lámina se desperdiciaba en el proceso. El trabajo era brutal. Los resultados eran inconsistentes. Nadie lo cuestionaba. Así era como se hacía el vidrio. Pilkington fue a sus jefes en Pilkington Brothers en St Helens con su idea. Lo apoyaron. Pasaron siete años. Costó 7 millones de libras. Una suma enorme en los años 50. Hubo años en los que nada funcionó. La empresa estuvo a punto de quebrar. Su idea: verter vidrio fundido a 1,100°C sobre un baño de estaño fundido. El vidrio es menos denso que el estaño. Flota. Se extiende. Ambas superficies se pulen perfectamente planas por el calor. Sin molienda. Sin pulido. Sin desperdicio. 🔥 En enero de 1959, funcionó. ...