El comportamiento de leer la mente siempre es molesto, pero es infinitamente peor cuando proviene de psicoanalistas de sillón en línea. Nada es más insufrible que un extraño en internet que no solo presume conocer tus motivaciones, sino que además insiste obstinadamente en que te ha "descifrado" a través de algún tipo de percepción especial.
Todos los peores carteles aquí juegan a este juego, pública y privadamente
52