La gala del 315 se ve cada año, pero cada vez es impactante. Una de las cosas es que las patas de pollo se blanquean con peróxido de hidrógeno, lo que puede causar daños en la mucosa oral y en la función hepática y renal; si se consumen en dosis excesivas, puede poner en peligro la vida. Un viejo dicho chino es "la enfermedad entra por la boca", pero el problema de la seguridad alimentaria sigue siendo grave. Es muy doloroso, ¿cuántas más cosas hay además de una sola marca de patas de pollo? Hay tanta tecnología y prácticas crueles.