¿Aquellos que pueden llevarse bien con un agente seguramente podrán ser buenos padres, verdad? 1. Mantener la dirección, no controlar los detalles 2. Reforzamiento positivo > corrección repetida 3. Permitir iteraciones, no buscar la perfección 4. Establecer límites, no crear prisiones; dar reglas, pero también libertad 5. Proporcionar buenos recursos para obtener buenos resultados: dar al agente buenos modelos y fuentes de información, dar a los niños un buen entorno 6. Objetivo final: autonomía El objetivo de entrenar a un agente: poder entenderte de forma independiente, producir resultados de manera estable, sin necesidad de correcciones repetidas. El objetivo de ser un buen padre: que el niño pueda pensar de forma independiente, tener una mente fuerte y vivir de manera libre y brillante. Hay que guiar, nutrir y confiar en el agente. Por cierto, esperar que invertir en los hijos sea una solución para la jubilación también es poco fiable.