Desde que empecé a usar Langosta, me he dado cuenta de que me he convertido en un gerente de producto muy extraño: 1. Tengo demandas interminables 2. Bugs que no se acaban 3. Versiones que no dejan de iterar Siempre he querido que sea lo más perfecto posible, pero nunca puedo lograr la perfección, siento que vivo más cansado que antes.