Algunas personas pueden preguntarse por qué, a pesar de que Estados Unidos ha estado imprimiendo dinero sin parar y la inflación es grave, el yen japonés se ha depreciado tanto frente al dólar. En realidad, no solo frente al dólar, sino que el yen ha perdido valor frente a todas las monedas, incluyendo el renminbi, el euro, el dólar australiano y el canadiense. La razón principal es que este país no está bien; en los últimos años no ha producido nada que valga la pena. Los automóviles eléctricos fabricados en Japón han visto sus ventas en China caer a la mitad y no se venden, carecen de competitividad. Las exportaciones no van bien, pero las importaciones son imprescindibles. No solo hay escasez de energía y productos agrícolas, sino que, debido a la falta de tecnología, los costos de los servicios de información cada año son un gasto enorme. En términos simples, este país se está volviendo cada vez más pobre y no se ve ninguna esperanza.