Los miembros de la Basij de la IRGC ahora están abandonando sus puestos, cambiándose a ropa de civil y huyendo. Los informes sugieren que las fuerzas del régimen están siendo atacadas no solo desde el aire, sino también desde el suelo. Mientras tanto, Teherán está viendo funerales diarios en coche mientras más figuras del régimen son eliminadas.