Wilberforce recibió la estatua. Este hombre recibió el barro. Treinta y cinco mil millas de ello. Su nombre era Thomas Clarkson. Nació en Inglaterra. 🏴 Cambridgeshire. 1760. Tenía veinticuatro años cuando Cambridge le planteó una pregunta para un ensayo. "¿Es lícito hacer esclavos a otros en contra de su voluntad?" No sabía nada sobre la esclavitud. Así que comenzó a leer. Dos meses después no podía parar. Ganó el premio y montó de regreso a Londres con algo que nadie le había dado. Una conciencia que no podía dejar de lado. A mitad de camino, en un tranquilo camino rural, detuvo su caballo. Se sentó en el silencio del campo inglés. El comercio era real. Acababa de probarlo. Y alguien tenía que detenerlo. Así que dejó la iglesia y se puso a trabajar. Bristol. Liverpool. Cada puerto de esclavos en Gran Bretaña. En las tabernas, las habitaciones traseras, los barcos. Preguntando a los marineros qué habían visto en la bodega. Hombres que habían estado allí. Que sabían lo que sucedía en el Paso Medio. Algunos se negaron. Algunos fueron amenazados. Algunos fueron comprados. Clarkson siguió montando. ...