"China ha dejado de exportar fertilizantes, y lo preocupante ha comenzado finalmente. Esta vez se trata de fertilizante compuesto de nitrógeno y potasio. Sin embargo, Japón depende de las importaciones de China para aproximadamente el 75% de su suministro de fosfato de amonio y el 25% de su suministro de urea. Si se corta esta parte, la agricultura japonesa sufrirá un golpe fatal, y el pueblo japonés podría incluso tener dificultades para mantener sus necesidades básicas."