¡Es cierto! En algunos aspectos esto se siente raro: estamos muy lejos de los primeros días de las criptomonedas en los que parecía que estábamos pionereando en la frontera del Viejo Oeste. Pero siempre fue inevitable que, si las criptomonedas iban a tener éxito, acabaríamos convirtiéndonos en los trajes. Para que las criptomonedas realicen su máximo potencial (¡atendiendo a todo tipo de personas en todas partes!) necesitamos que estén completamente integradas con el resto del sistema financiero.