Antes, solíamos reírnos de esa rana tonta en el fondo del pozo, pero al crecer nos damos cuenta de que, en realidad, todos estamos en nuestros propios pozos. La verdad de la vida probablemente sea: siempre pensamos que somos delfines nadando contra la corriente, pero luego descubrimos que, en realidad, somos esa rana que sigue cayendo. "El ser humano nace libre, pero siempre está en un pozo." Pero no importa, mientras sigamos subiendo, significa que aún tenemos ese aliento dentro de nosotros. ¡Algunas aves no pueden ser atrapadas en una jaula, y algunas ranas no pueden ser detenidas por la boca del pozo! Mañana al despertar, será una nueva oportunidad de "seguir subiendo".