Muchos incumbentes tecnológicos son culpables de dos pecados en la era de la IA: 1. falacia de la pila - suposición de que tienen todos los "ingredientes" para poder competir (pero el sistema es deficiente) 2. demasiado lentos para darse cuenta de que el talento que tienen != el talento que necesitan, hasta que han perdido la capitalización de mercado necesaria para hacer adquisiciones/contrataciones