Si trabajas en un escritorio, incorporar "pausas de micro-ejercicio" a lo largo del día puede mejorar significativamente tu salud metabólica. Un estudio de 12 semanas encontró que hacer pausas de ejercicio de 3 minutos cada hora durante la jornada laboral (por ejemplo, marchar en el lugar, flexiones, sentadillas, elevaciones de talones) mejoró la glucosa en sangre en ayunas, la sensibilidad a la insulina e incluso la circunferencia de la cintura, la presión arterial y el colesterol HDL. Estos beneficios metabólicos ocurren porque la contracción muscular estimula la captación de glucosa independiente de la insulina. Esto es especialmente beneficioso después de las comidas. ¡Gran ventaja por una baja inversión de tiempo y esfuerzo!