Hoy, la Casa Blanca publicó su marco nacional para la inteligencia artificial. FIRE aprecia las protecciones propuestas para los derechos de expresión que se encuentran en el nuevo marco de políticas de inteligencia artificial de la administración Trump. Hay elementos que merecen cautela y escrutinio, y el diablo estará inevitablemente en los detalles. Pero FIRE apoya varios aspectos de la propuesta que, si se promulgan, contribuirían en gran medida a proteger los derechos de libertad de expresión en la era de la IA. La Casa Blanca reconoce adecuadamente que los desarrolladores de IA no deben ser penalizados por el uso indebido de terceros, un paso bienvenido e importante para proteger los derechos de expresión de las personas que utilizan y desarrollan IA. Haciendo eco de las preocupaciones de larga data de FIRE sobre la censura forzada, el marco también recomienda legislación que prohíba al gobierno presionar a las empresas tecnológicas para que censuren (o hablen) en función de agendas partidistas, y que los estadounidenses deberían tener recursos legales si el gobierno censura o obliga a la expresión en plataformas de IA. FIRE espera trabajar con la administración y el Congreso para lograr estos y otros objetivos importantes, así como para abordar algunas recomendaciones que consideramos problemáticas. Por ejemplo, el marco incluye un lenguaje sobre verificación de edad que requiere que los usuarios demuestren su identidad para acceder a la información. Este enfoque de “papeles, por favor” sobre la expresión en línea plantea preocupaciones significativas sobre la Primera Enmienda. FIRE también pide a los legisladores y responsables de políticas que tomen en serio otras amenazas que el uso de IA por parte del gobierno puede presentar a la libertad de expresión, por ejemplo, tomar medidas para prohibir la vigilancia masiva, que enfría una variedad de actividades expresivas. Debemos ser cautelosos con la regulación gubernamental de nuevas tecnologías expresivas, independientemente de quién esté en la Casa Blanca o quién tenga el martillo. La historia demuestra que los funcionarios electos de ambos lados del pasillo a menudo menosprecian los derechos de la Primera Enmienda y la privacidad de los estadounidenses en estos debates. Hay un trabajo arduo por delante, pero esta propuesta es un buen comienzo. Como siempre, FIRE se asegurará de que los funcionarios electos mantengan los derechos de expresión de los estadounidenses en el centro de las discusiones legislativas y políticas que se avecinan.