Ponemos un enorme peso en la idea de que somos seres individuales, y creo que esa es una de nuestras más profundas concepciones erróneas. Creo que somos mucho más colmena que individuos, mucho más moldeados por el movimiento colectivo que por la voluntad privada. Con eso en mente, sigo preguntándome hacia dónde nos dirigimos como colmena.