Sigo viendo esta opinión sobre que los ingenieros necesitan quemar tokens para justificar su salario. Eso es al revés. Los tokens no son producción. Son costo. Lo que importa es cuánto trabajo útil se realiza por unidad de computación, no cuán rápido puedes prender fuego al dinero. Un ingeniero fuerte comprime el ciclo. Menos tokens. Menor latencia. Más ciclos de iteración. Mejores decisiones. El débil lo fuerza a la bruta. Más tokens. Más ruido. La misma confusión, solo escalada. La computación se está convirtiendo nuevamente en una restricción de recursos. No porque no tengamos suficiente. Sino porque la mayoría de las personas no saben cómo usarlo de manera eficiente.