《La ucranización de la situación en Irán: la conspiración de Trump》 "El objetivo de la guerra no es ganar la guerra, sino mantener la guerra." — Orwell La guerra en Irán, quizás, es así. La guerra en Irán no pertenece completamente al campo de batalla. Es más bien una variable restringida por el sistema financiero, incrustada entre los precios de los activos, las tasas de interés, la inflación y la liquidez, cuyo progreso está determinado por la capacidad de resistencia del mercado. I. ¿Por qué Estados Unidos no "resuelve" el problema de Irán? Si un problema puede resolverse, pero no se resuelve durante mucho tiempo, generalmente no es un problema de capacidad, sino un problema estructural. El problema de Irán es así. Desde el punto de vista de la capacidad militar, Estados Unidos tiene la capacidad de destruir las instalaciones clave de Irán en poco tiempo. Desde el punto de vista político, también hay una ventana de oportunidad. Pero este problema siempre se "gestiona", en lugar de ser "resuelto". La razón es simple: Resolver el problema podría destruir un sistema favorable a Estados Unidos. Un Medio Oriente donde el problema de Irán se resuelve por completo significa: Pérdida de la prima de riesgo en los precios del petróleo Reevaluación del mercado energético Disminución de la demanda de seguridad geopolítica Contracción cíclica de los pedidos de la industria militar Estos cambios se transmitirán directamente a las variables centrales de Estados Unidos: precios de los activos, beneficios empresariales y estabilidad financiera. En otras palabras, La paz no siempre es la solución óptima. II. La verdadera restricción de la guerra: no es la fuerza militar, sino el mercado Para Trump y Estados Unidos, la guerra en Irán tiene tres límites invisibles: El mercado de valores no puede entrar en una caída tendencial (efecto riqueza) El precio del petróleo no puede descontrolarse (cadena de inflación)...