Una cosa que noté ayer en la sala de robótica de CHTF fue que el cuerpo del robot ya no es el foco. Las manos, tanto en su destreza como en sus habilidades táctiles, fueron las que más participaron, seguidas de cerca por los sistemas de teleoperación para la captura de datos. Tiene sentido, no tiene sentido ponerse a la tarea si en realidad no puedes hacerlo.