Los contribuyentes neerlandeses han gastado alrededor de 580.000 millones de euros en ayudas sociales para personas con origen migratorio desde 1995. Los holandeses gastan 30.000 millones de euros al año para cuidar de extranjeros y sus hijos. Mientras tanto, los holandeses representan solo el 68-71% de la población neerlandesa y están en declive.