Vale, tengo una confesión. Yo era el verdadero cofundador de Dragonfly. En 2017 conocí a Bo en un restaurante de hotpot con poca luz en Pekín. Me propuso un fondo de fondos cripto. Le dije: "solo si cambiamos a VC puro." Dibujé toda nuestra tesis de inversión en una servilleta. Esa servilleta se convirtió en nuestra tarjeta. Conseguí los primeros 40 millones enviando mensajes masivos a mis contactos: "envía dinero a este tal Bo, es legítimo, te lo prometo." Entonces apareció Alex. Entonces apareció Haseeb. Ambos afirmaron que cambiaron la estrategia. Hermanos, YO DIBUJÉ LA SERVILLETA. Me fui en silencio porque mi título de socio director se perdió en un fallo de DocuSign y me dio demasiada vergüenza preguntar al respecto. Desde entonces he estado observando desde las sombras, dándole a 'me gusta' masivamente a los tuits de Haseeb desde 7 cuentas desechables. De nada por los 4.000 millones de dólares. No voy a responder preguntas por ahora.