Ignora el ruido; La agenda de oferta del presidente Trump está reavivando la columna vertebral productiva de la economía estadounidense. Los inversores deberían posicionarse para un renacimiento de la producción y la industria estadounidenses reales y tangibles. Los datos ya apuntan a una nueva "Edad de Oro" económica. En los tres primeros trimestres de su presidencia, el crecimiento real del PIB ha promediado un 3,2 por ciento, igualando e incluso superando modestamente el objetivo de crecimiento del 3 por ciento que los críticos consideraron poco realista cuando él lo fijó para 2017. El presidente Trump prometió lograr un crecimiento del 3 por ciento y fue ampliamente ridiculizado como "loco" por decirlo, pero los números realizados han demostrado que ese escepticismo era falso.