Desde mi punto de vista, hay dos tipos de inversores en las RWA. La primera es el interés en el acceso. Por primera vez pueden invertir en activos que tradicionalmente eran difíciles, caros o a veces imposibles de invertir. Cosas como crédito privado, bienes raíces, materias primas, fondos o empresas pre-OPI. La tokenización elimina muchas de las barreras habituales. Los mínimos bajan, los mercados se globalizan y los inversores pueden diversificar sus carteras onchain entre clases de activos que antes existían exclusivamente en finanzas tradicionales. El segundo tipo de inversor está buscando algo diferente. No necesariamente están comprando los activos subyacentes por sí mismos. En cambio, están invirtiendo en la infraestructura y en las empresas que construyen el ecosistema RWA. Estos inversores compran los tokens o el capital de las plataformas que emiten y facilitan estos activos. Apuestan por el crecimiento del sector en sí y no solo por los activos que hay dentro. Ambos enfoques tienen sentido. Y soy defensora de ambos. Pero es importante señalar que son estrategias muy diferentes. Así que si estás involucrado en las RWAs, merece la pena hacerte una pregunta sencilla. ¿Estás invirtiendo en los activos o en las plataformas que traen esos activos a la cadena de juego?