La semana pasada conduje hasta Mascate y volví en mi propio coche. No hay escombros en la carretera, el cruce fue rápido aunque bien cronometrado, y lo más destacado fue que el guardia fronterizo omaní vio mi pasaporte italiano y expresó sus sentimientos extremadamente apasionados por... Juventus. Debería haber recogido pasajeros a 10.000 dólares cada uno, en retrospectiva, teniendo en cuenta que conduzco un robusto 4x4.