La jefa de robótica de OpenAI, Caitlin Kalinowski, dimitió por el acuerdo de la empresa con el Pentágono. Afirmó que la "vigilancia de estadounidenses sin supervisión judicial" y "autonomía letal sin autorización humana" eran líneas que necesitaban más deliberación. OpenAI confirmó su salida y afirmó que su acuerdo con el Departamento de Defensa sigue trazando líneas rojas en torno a la vigilancia nacional y las armas autónomas