Imagina lo mucho más bajos que serían los impuestos en cada país occidental si no estuviéramos pagando eternamente la factura de innumerables extranjeros improductivos, parados generacionales que viven en el bienestar social y aquellos que se niegan a tomar medidas básicas para mejorar su salud personal En cambio, tenemos haitianos, somalíes y los impuestos necesarios para pagarlos