Ingrid Bergman, nacida en Estocolmo, Suecia, en 1915, vivió una serie de tragedias personales durante su infancia. A los dos años y medio, había perdido a su madre, y a los catorce también falleció su padre. Poco después de ser enviada a vivir con su tía, ella también falleció en seis meses, lo que llevó a Ingrid a vivir con otra tía y sus cinco hijos. A pesar de estas dificultades, el deseo de Ingrid de dedicarse a la interpretación no se desvaneció. Desde joven se sintió atraída por el teatro, consiguiendo su primer papel en el cine en 1932 y su primer papel hablado en 1934. A principios de sus veinte años, Bergman ya se había consolidado como una actriz célebre en Suecia, y estaba al borde de la fama en Estados Unidos. La carrera de Bergman abarcó todo el mundo, y dominaba sueco, alemán, inglés, italiano y francés, actuando en películas en los cinco idiomas. Su talento y versatilidad le valieron numerosos reconocimientos, incluyendo tres Premios Óscar, dos Premios Primetime Emmy, un Tony, cuatro Globos de Oro y un premio BAFTA, consolidando su legado como actriz distinguida. Ingrid Bergman en 25 fotografías impresionantes