POR QUÉ ODIO EL MAQUILLAJE: El maquillaje eleva artificialmente la percepción de atractivo, permitiendo que las mujeres reciban atención de hombres que normalmente no las buscarían por su apariencia subyacente. Esta reacción inflada puede distorsionar la autopercepción, lo que lleva a algunas mujeres a evaluar a los hombres en relación con la versión mejorada de sí mismas en lugar de su línea base natural. Como resultado, esto conduce a actitudes despectivas hacia hombres que de otro modo serían considerados similares en atractivo. Porque sus expectativas han sido calibradas por la atención obtenida mediante mejoras cosméticas en lugar de por su apariencia inalterada.