Miles de millones de personas interactúan con los sistemas gubernamentales cada día, y casi ninguna funciona como debería. Cada vez que un gobierno verifica la identidad de alguien, procesa una factura comercial o registra una transacción, existe una cadena de intermediarios y puntos donde pueden entrar el fraude o el error. Multiplicada a través de millones de interacciones cada día, esa ineficiencia tiene un coste muy real. Poner estos procesos en cadena significa registros resistentes a la manipulación y menos intermediarios entre la acción y la confirmación. El mercado para esto es todos los gobiernos y empresas que se involucran en los servicios públicos, que son esencialmente todos. Nadie en X habla de estos, pero las mayores oportunidades suelen ser las que desde fuera parecen menos glamurosas. Los IDs digitales y la facturación electrónica son casos de uso que @ADIChain_ soportan y están configurados para gestionar a millones de usuarios diariamente.