En la sesión extraordinaria de la Dieta del año pasado, dimos máxima prioridad a "responder a los altos precios" que enfrenta la población, y logramos una "reducción de los precios de la gasolina y el diésel" basándose en la abolición del tipo impositivo provisional y el presupuesto suplementario promulgado. Sin embargo, en respuesta a la reciente situación en Irán, no se puede descartar la posibilidad de un aumento significativo en los precios de la gasolina, ya que los precios del petróleo se disparan en este momento. Para proteger la vida y las actividades económicas de la población, instruí al Ministro de Economía, Comercio e Industria Akazawa para que implementara urgentemente "medidas de mitigación de cambios catastróficos de emergencia". El precio medio de la gasolina durante un año antes de que yo asumiera el cargo fue de 178 yenes. Si los precios del crudo suben en el futuro, se espera que los precios de la gasolina suban, pero incluso en tales circunstancias, controlaremos el precio minorista de la gasolina hasta una media nacional de unos 170 yenes, y tomaremos medidas similares de control de precios para gasóleo, petróleo pesado, queroseno, etc. Utilizaremos el saldo del fondo existente y empezaremos a subvencionarlo a partir de la próxima semana. Además, dado que los petroleros de crudo siguen prácticamente sin poder pasar por el Estrecho de Ormuz, se espera que las importaciones de crudo a Japón disminuyan significativamente a partir de finales de este mes. Para garantizar que el suministro de productos petrolíferos como la gasolina no se interrumpa, utilizaremos las reservas petrolíferas de Japón en cooperación con los países del G7 y la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Además, sin esperar una decisión formal sobre la liberación de los arsenales basada en dicha cooperación internacional, Japón ha tomado la iniciativa de liberar los reservas el día 16 de este mes, con el entendimiento de la AIE. Primero, liberaremos los almacenes privados y nacionales y los entregaremos a las empresas nacionales de refinación lo antes posible. Además, utilizaremos reservas conjuntas con países productores de petróleo. El futuro de la situación en Oriente Medio sigue siendo impredecible. De cara al futuro, seguiremos evaluando las tendencias de la situación en Oriente Medio y el nivel de precios del crudo que lo han afectado, y tomaremos las medidas necesarias para proteger la vida de la población.