El reto diario de 3 minutos de Conor Neill para convertirse en un mejor orador (respaldado por la investigación): "¿Qué se necesita para alcanzar un nivel mundial? ¿Como músico? ¿Como deportista? ¿Como orador? ¿Es talento? La respuesta es no. La respuesta es 10.000 horas de práctica." Conor explica: "No importa desde dónde empieces, por muy talentoso que sea un niño en el colegio, es el que practica 8 horas al día el que ahora toca como solista con las mejores orquestas del mundo. Leo Messi no nació con una rodilla derecha mejor ni un pie izquierdo mejor que nadie. Es lo que eligió hacer cada día después del colegio, cada fin de semana, lo que significa que está donde está hoy." Comparte un estudio que demuestra que la cantidad vence al perfeccionismo: "Había una clase de cerámica en Estados Unidos. El profesor tomó a media clase y dijo: 'Tu nota se basará en el peso de las macetas que crees.' A la otra mitad le dijo: 'Serás evaluada por tu pieza más terminada.' El grupo medía en peso, producían 5, 6, 7 vasijas al día. Probaron experimentos aleatorios, cosas raras, ideas diferentes. Sus manos estuvieron sobre arcilla desde el primer momento. ¿El grupo evaluó la maceta más terminada? Leían, pensaban, hablaban de conceptos, iban a galerías, y la primera vez que tocaban arcilla fue tres días antes de que terminara la clase. Todas las mejores macetas las hizo el grupo que se centró en el peso." Propone un desafío sencillo: "Todos los portátiles vienen con webcam. Dedica 3 minutos todos los días durante los próximos 10 días. Grábate a ti mismo. Explica un producto. Explica tu currículum. Explica tu visión. Prueba cosas al azar porque nadie más tiene que verlo." Conor concluye: "Ninguna cantidad de vídeos de YouTube de Bill Clinton te va a convertir en Bill Clinton. Ninguna cantidad de lectura te va a convertir en escritor. Solo hablando te conviertes en un orador."