Irán ha atacado hasta ahora 16 buques en el Estrecho de Ormuz. Eso es todo lo que hace falta para que Irán controle el 20% del petróleo mundial y se convierta en un hegemón petrolero — el resultado estratégico número uno que Estados Unidos ha intentado evitar en Oriente Medio desde los años 70. Irán no se está debilitando— está ganando poder.