La gente, naturalmente, no tiene intuición sobre lo que se necesita para que una organización cambie su comportamiento de forma material y duradera. Hace unos años lancé algo que fue un gran éxito y un alto directivo me dijo: "tienes suerte, la gente solo te escucha." Calculé el número mínimo de conversaciones y comunicaciones que tuve para implementar el cambio y fue de unas mil a lo largo de un año. Para comparar, en mi experiencia la persona media abandona una idea tras unos 2 intentos.