El petróleo ya está reaccionando. Los precios han superado los 100 dólares por barril debido al aumento de las tensiones entre EE. UU., Israel e Irán, con el estrecho de Ormuz supuestamente cerrado, una vía clave para el suministro global de petróleo. Trump afirmó: "Ganamos. Se acabó en la primera hora." Pero los economistas advierten que el riesgo real podría venir después. Si el conflicto se prolonga y el petróleo sube hacia los 150–200 dólares, el mundo podría enfrentarse a otro gran choque inflacionario.