Las mejores fortalezas de un fundador suelen ser sus mayores debilidades. Si trabajas con ellos—como inversor, empleado o miembro del consejo—tu trabajo no es arreglarlos. Es entender exactamente quiénes son y decidir si puedes vivir con eso. No busques a personas que son: - Ambicioso PERO castigado. - Colaborativa decisiva PERO - Peleador PERO refinado. Esa persona no existe.