DeFi ganará. Es inevitable, y estamos en la recta final de conseguir que todo el mundo nos tome en serio. Y precisamente por eso no podemos permitir que ocurran cosas así: perder el 99% de los fondos en una operación no es un resultado aceptable. Desde ayer, varios socios e integradores se han puesto en contacto para preguntar si algo así podría suceder mediante integraciones impulsadas por LI.FI. Resumen: no, esto no puede pasar en LI.FI. Nuestra arquitectura está diseñada específicamente para evitar este tipo de resultado. LI.FI filtra rutas con un impacto extremo en el precio antes de que se muestren al usuario. Los integradores pueden establecer umbrales de impacto en el precio, y las rutas que los superan nunca llegan a la interfaz. Estas protecciones están activadas en todas las integraciones, con maxPriceImpact fijado por defecto en un límite de pérdida del 10%. Muchas de estas salvaguardas surgieron de lecciones que aprendimos desde el principio al ejecutar Jumper, que nos expuso a todos los casos límite que un usuario puede enfrentar y nos obligó a construir protecciones más fuertes directamente en la infraestructura LI.FI. Esos aprendizajes están ahora integrados en toda la pila LI.FI de la que dependen hoy las carteras, aplicaciones y protocolos. La seguridad del usuario es primordial, y esperamos que tras este incidente estas salvaguardas se conviertan en apuestas fundamentales en toda la industria. Seguiremos construyendo hacia eso.