Desde 1986, la gran industria farmacéutica no ha tenido ninguna responsabilidad por lesiones por vacunas. Cero. Ninguna otra industria consigue ese acuerdo. Mi proyecto de ley, la Ley para Poner fin a la Exclusión de Vacunas, elimina esa protección especial y les hace responsables como a cualquier otra empresa en Estados Unidos. Nadie debería estar por encima de la ley.