La productividad humana se ha basado en talento + esfuerzo. Las personas con talentos excepcionales podían lograr buenos resultados con poco esfuerzo, y quienes carecían de talento podían compensarlo en gran medida con esfuerzo. Sin embargo, en muchos ámbitos, la IA está sustituyendo al "esfuerzo" humano. El valor de los esfuerzos a largo plazo se reemplaza rápidamente, y las personas con talento alcanzan una productividad tremenda con mucho menos esfuerzo. Esta es la parte más desafortunada.